miércoles, 1 de febrero de 2012

Los enigmas del SUBE

Sí, está la historia de que la oposición mediática siempre va a inflar cualquier cosa que pueda suponer una piedra en alguno de los hermosos zapatos de los hermosos pies de nuestra hermosísima presi.

Pero este gente no da puntada sin hilo; siempre se esconde algo más en sus campañas de acoso. Hay que echar a rodar la imaginación, y quién sabe, al final de la rodada tal vez, entre algunos cardos y piedras, esté la verdad.

Vayamos atrás en el tiempo.

La iniciativa de la SUBE nace hace un par de años, en plena campaña mediática por la escasez de monedas. (Y por todo). La crispación ¿recuerdan? Anoche veía las imágenes de la jefa anunciándolo, los ojos más grandes, el rictus más tenso... teniendo que sobrellevar la locura de "la mierda oficialista", que ser K era una mala palabra y el campo eran todos. Bien, las monedas.

Resulta que en ese entonces yo fumaba (mmm... alguien me da una pitada?) y compraba lo que fumaba -mucho-. Cada excursión al kiosko implicaba una situación de stress, tener más o menos el mismo rictus que la presi...¿por qué?: por la negociación del tema monedas con el kioskero. "El cliente tiene la obligación de traer monedas"; una declaración tan verdadera como se demostró que era la de más o menos de la misma época, "todos somos el campo". Un desquicie. Pero algunos me dijeron -no digo que fuera cierto (ni que fuera falso)- que las empresas de colectivos les vendían las monedas a ellos y a los chinos cobrándoles una comisión del 5%. No sé, por ahi es una leyenda urbana como la que ahora esgrimen los psicolibertarios de que con la SUBE pueden saber por ande handubiste (como si eso realmente le importara a alguien). Pero por ahi no, por ahi no es una leyenda (lo de las monedas). Cuando llegás a tener el monopolio de algo -como las empresas de colectivos lo tenían sobre las monedas, había/hay que viajar sí o sí y sólo podía hacerse con monedas- se puede llegar a hacer cualquier cosa, sobre todo si tenés las dimensiones suficientes como para hacer difícil el control. Y las empresas de transporte tienen esas dimensiones, y, el Estado, muchos menos recursos que ahora para seguirles en tranco.

Pero además de lo que puede haber supuesto a lo largo de los años ese supuesto negocio con las monedas -que puede ascender a millones y millones- repito la última frase del párrafo anterior, ... se puede llegar a hacer cualquier cosa, sobre todo si tenés las dimensiones suficientes como para hacer difícil el control... Y en este cualquier cosa puede existir una gigantesca evasión de impuestos o estafa con los subsidios de años y años y años.

Así podrían entreverse entonces los motivos de esta campaña histérica que serían para, en primer lugar evitar la universalización del SUBE -diciendo que no se llega, que no se puede, que noynoyno- y en segundo -pero no menos importante-, con la excusa de la privacidad tratar de evitar su fiscalización, es decir, que el Estado no pueda controlar la cantidad de viajes que se hacen y con ello, cuantificar subsidios y determinar la rentabilidad de las empresas y, con ello, los impuestos que deban pagar.

Y más pior: si se les fue la mano en el ocultamiento o en lo que sea a lo largo de estos años, saltará casi en seguida con el SUBE, y ahí te quiero ver, con qué talante se lo tomará  la AFIP.

Igual, todo esto no son más que suposiciones, por ahi lo de las monedas nunca pasó, por ahi las empresas no ocultaban nada y todo esto es sólo una hipófisis que me estoy inventando por culpa de mi excesiosa y perniciva  exposición a los medios oficialistas. Me lo dijo una gitana: tenga cuidao con tanto plasma por la noche que le váser mal. Y así me va.

RH

1 comentario:

  1. hoy en plaza de mayo retire mi tarjeta sube ,por lo que veia en la tele pense que iba a ser un kilombo pero no, fue muy rapido, todo bien.

    ResponderEliminar