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jueves, 14 de julio de 2011

SE ACABÓ LA MELANCOLÍA. A PENSAR Y A MOVERSE

Bien, asumido lo que ocurrió el domingo en la CABA, vamos a pensar.

Los datos del domingo:

Macri ganó con el 47% de los votos, con una participación del 72,4%

Macri ganó en todas las comunas; en la que menos, por 5 puntos, y en alguna -en Recoleta, naturalmente- llegó a ganar por 40 puntos.

Una deducción facilonga mirando los datos: Si el 31 van los mismos votantes, y con la misma campaña que la hecha hasta el 10/7, los resultados serían casi los mismos que en el ballotage del 2007; o sea, aprox, 60-40. Es facilonga la deducción porque es sumar el porcentaje de Macri, más el de Estenssoro, más el de Giudici, más un 20% de los que votaron a Pino, más los de López Murphy, más la mitad más o menos de los "otros". 60-40.

Además, en las elecciones del 2007 la participación fue más baja aún que la del domingo: 69% en primera vuelta, 68% en segunda. O sea, la posibilidad de que se repitan los resultados es altísima. Porque seamos realistas: ¿va a votar a Filmus alguien que votó a Giudici, a Estenssoro? Altamente improbable. Incluso, teniendo en cuenta mi experiencia con los fiscales de Proyecto Sur, que seguramente votarán a Filmus, en sus palabras un 20% de los votantes de su partido no votará nunca con el Gobierno. Así que esto es lo que hay en la situación actual.

Así que entonces, en la situación actual, esa batalla está perdida. ¿Qué batalla? Exclusivamente la de gobernar la ciudad

Pero queda un partido por jugar, el del 31 de julio, y en ese partido se pueden ensayar variantes, probar nuevos jugadores, etc. Porque la final del campeonato se juega en octubre. Y si es cierto que Cristina tiene tan alta intención de voto en la CABA, y eso se cumple, sería realmente histórico. Por qué:


...hagamos un poco de necesaria historia de las elecciones y del comportamiento de los electores porteños. Tomaré como base para el análisis las elecciones nacionales desde 1973 a la fecha. Resultados CABA y (Nacionales entre paréntesis) en %, las cantidades están redondeadas para facilitar la lectura.

1973
(11 de marzo)   Ricardo Balbín 20             Cámpora 30
         (23 de setiembre)  Balbín  35                     Perón 45

1983
(30 de octubre)  Alfonsín 60  (51)             Luder 20  (40)

1989
(14 de mayo)   Angeloz 45 (32)                 Menem 35 (47)

1995
(14 de mayo)   Bordón-Alvarez 45 (29)     Menem 25 (50)

1999
(24 de octubre) De La Rúa-Alvarez 55 (48)  Duhalde-Ortega 10 (38)

2003
(27 de abril)  Kirchner-Scioli 10 (22)    Menem-Romero 10 (24)     López Murphy  30 (16)

2007
(28 de octubre) CristinaFK 20 (45)  Carrió  45 (22)

O sea, ni siquiera durante el auge del 1 a 1, en el apogeo del menemismo, en el 95, el peronismo ganó en la capital (cierto es que Bordon y Alvarez eran peronistas también, pero bajo un manto progre, con un aire  -frente a los porteños- de "peronistas arrepentidos"...)

O sea. si Cristina supera las marcas establecidas anteriormente, ya sería notable.Si alcanzara el 45 de Perón en el 73, histórico (como su gobierno); si lo superara, galáctico.

Hay que asumirlo de una vez: más de la mitad del electorado porteño es profundamente antiperonista; tanto, que podría decirse que no le importa nada . O sea, en una situación de penuria económica dividirá sus preferencias entre distintas opciones antiperonistas o por lo menos explícitamente no peronistas, y en una situación de bonanza económica unifica sus preferencias en la opción explícitamente antiperonista (por más que tenga a "peronistas" como Ritondo en sus filas). Además, está confirmado en el voto de Filmus: casi la mitad provienen de las opciones no peronistas de Ibarra y Nuevo Encuentro. Como diría Pino bajando la cabeza (respecto al voto de "mala calidad" en Salta y Catamarca) "es así..."

Y contra lo que se está diciendo, a mi me resulta bastante inverosímil que una parte del voto de Macri vaya a Cristina. Creo que seguirán coherentemente votando antiperonistamente. Y aún así, Cristina puede batir records de adhesión en la CABA.

Nacionalizar la campaña no sirvió para ganar, ni siquiera para acercarse. La única comuna en la cual se alcanzó un resultado "decoroso" (5 puntos) es la de Lugano, Soldati, etc; y que probablemente tenga que ver con los resultados concretos de políticas del Gobierno nacional; barrios nuevos, despliegue de gendarmería, etc. Pero aún así se perdió. Pero puede ser un punto de referencia de cómo dirigirse a los vecinos en el resto de los barrios, que es proponerles acciones y proyectos concretos para sus barrios.

No sé, en Once proponerles a los comerciantes de la zona un plan integral de regeneración de fachadas de edificios. Es decir, interesarse en cuestiones concretas de los barrios.

Proponer soluciones fuertes en temas en que el macrismo la hizo difícil; cuestiones relacionadas con el tráfico, más lugares para estacionar; "intercambiadores de transporte" donde se pueda estacionar gratuitamente para subir al transporte público.

Y más transporte público, mucho más. Porque el que existe está colapsado; y si se lograra disuadir a parte de los porteños de usar el auto el transporte actual no da ni de lejos para absorber a esos disuadidos. Pero presentar planes concretos, no la mera cotinuación del "proyecto nacional". Estamos pidiendo que nos crean solamente sobre intenciones generales, hay que ir más allá.

Otro aspecto concreto es trabajar sobre la parte más mezquina y entender a qué es permeable; por ejemplo, una de las excusas`-casi alardes- del macrismo respecto a su inacción en la estructura de los hospitales es diciendo que "la mayoría de los que lo usan no viven en la ciudad". A eso se puede responder con el compromiso del Gobierno nacional en cuanto a la construcción de hospitales y centros de salud en el conurbano; porque a los que viven afuera no les encanta tampoco venir a estos hospitales abandonados por el macrismo; y que afuera ya se contruyeron tal, tal y tal hospital.

Pero creo que no se debe abandonar la beligerancia; es decir, no puede desconocerse que el 47% votó en primera vuelta a un señor que cometió toda la larga lista de irregularidades, ilícitos o lisos y llanos incumplimientos de su programa que pueden ver pinchando aquí. La mayoría de los que lo votaron conocen la mayoría de estos hechos y aún así lo votaron; no me parece mal que algunos ciudadanos de proyección pública como Fito Páez, Luisa Valenzuela u Horacio González les manifiesten su rabia. Es decir: no se la pueden llevar de arriba tampoco.

Y last but not least: mucha de esa larga lista de irregularidades, ilícitos, incumplimientos son hechos; no se debe entrar en "la buena onda" con Macri himself porque ahora a Macri le convenga. Macri es el que está siendo juzgado por varias cosas, investigado por otras, que quería tirar as Kirchner del tren, que hablaba de "esa señora de enfrente", que se iba a sentir incómodo si los Kirchner se sentaban a su lado en el Colón, que se preguntó con Nelson Castro si había que matar a los cartoneros (cuando ya gobernaba, antes, en el 2002, decía que le robaban la basura), que participó en coimas de sus empresas en el menemismo, que abandonó Correo Argentino en quiebra. No se puede participar en "la buena onda". Si hay debate, tiene que ser duro, no se puede permitir la impunidad del individuo y de sus votantes conscientes. Incluso, si Macri declara que se plantea el votar a Cristina en octubre, rechazar ese voto. Así nomás.

En encontrar el punto justo entre todas estas cosas está la clave. Creo que en los próximos añossi gana Macri habría que montar una especie de gobierno paralelo que se vaya ocupando de todos aquellos a los que el macrismo abandona, encontrando la manera de que el macrismo no pueda beneficiarse de esas acciones, y mientras tanto, ir denunciando todas las irregularidades y afanos de esta gente. Más tarde o más temprano pagarán por sus expolios.

Esto salió medio deshilachado; son cosas que a uno se le van ocurriendo. Pero yo ya salí de la melancolía, e insisto que el resto haga lo mismo.

Y un último pedido, fundamental: los ajustes de cuentas, para el 32 de julio por favor.

RH

viernes, 8 de julio de 2011

NO DIGO QUE GANAMOS

Pero...

A ver. Veamos el cuadro de las proyecciones de las distintas consultoras:


Hay algo que salta a la vista a la primera, que es la enorme dispersión entre los resultados de las encuestas; hay siete puntos ¡siete! entre la que más le da a Macri y la que menos; e igual para Filmus.

Intentemos entender cómo ocurre esto. Uno estaría tentado a pensar que una parte de las consultoras se inventa los datos, pero supongamos que no. Que todos los trabajos de campo -la recogida de la información bruta- están hechos correctamente. Dando esto por hecho, al hacer encuestas -puerta a puerta, telefónicas, etc- existe un porcentaje muy alto de personas que no están en sus casas o no atienden el teléfono, otro porcentaje muy alto de personas de personas indecisas de verdad, otro porcentaje de personas indecisas de mentira, es decir, que ya tienen decidido a quién van a votar pero no lo dicen por las razones que fuera (veremos algunas posibilidades) personas que lisa y llanamente dicen otra cosa que la que realmente van a hacer conscientemente (que son muchas menos de lo que habitualmente se cree), y finalmente los que a último momento cambian de opinión y votan a otra alternativa de la que habían expresado en le encuesta.

Los analistas de las consultoras deben tener entonces imaginar que es lo que van a hacer los grupos de personas descritos en el párrafo anterior. Para ello se aplican distintas técnicas, desde proyectar el voto recordado en elecciones anteriores hasta lisa y llanamente distribuir la proporción que se da entre quienes expresaron a quienes van a votar entre los que se declaran indecisos. Además, hay que tener en cuenta la cantidad de factores individuales de los consultores a la hora de hacer la proyección; desde las presiones de quien paga hasta las propias fobias y filias del analista.

Así que el primer escenario que nos encontramos es el de la normalización mediática de una anormalidad: la dispersión de los resultados que predicen las encuestas debiera poner en duda todo lo publicado.

Si uno además se toma el trabajo de sumar los porcentajes que se le atribuyen a las distintas opciones, llegará a la conclusión que ninguna llega a 100 ni de lejos. La tentación es decir -por ejemplo- es que "hay mucho voto en blanco", cosa que en las encuestas debería ser descartada, puesto que también lo es en el conteo en las elecciones (no figura en los porcentajes, sólo en el porcentaje de quienes fueron a votar, al igual que los votos anulados); tampoco puede ser atribuido a las opciones muy minoritarias, puesto que son insignificantes (las minotitarias ya están en los sondeos). La opción más sana a mi juicio es la elegida por Artemio López (Equis); si se suman los porcentajes; no llega al 80%; casi puede decirse que renuncia a proyectar a los indecisos y enuncia lo que en su muestra aparece como voto confirmado.

Ahora, pensemos en el votante porteño. Pensemos en la elecciones del 2007. ¿Cómo se llegaba? El progresismo porteño, arrasado por Cromañon. Y con el peronismo porteño arrasado albertofernándezmente. Clarín ya había declarado la guerra a Kirchner: había comenzado con el acontecimiento Blumberg, fogoneando la gran manifestación por la inseguridad. Y frente a eso, un Macri "moderado", "moderno", triunfador en Boca. La promesa de una gestión, un discurso conciliador frente al poder central. En ese escenario, Macri no puede no ganar. Y aún así, en ese escenario, en la segunda vuelta hubo un 40% que votó a Filmus, que es tanto como decir que jamás votarían a Macri.

Y después Clarín siguió con su crescendo continuo, desacreditando a Cristina en cada oportunidad. El arresto de Isabelita. La intervención del Indec. Y desemboca en el conflicto del campo, la locura clarinesca total. Un mundo de pesadilla. Y sigue, y sigue, y sigue hasta el 2009; el kirchnerismo ni se presenta en capital; lo de Heller sí que fue una candidatura testimonail

Volvamos a pensar en el votante porteño. Pensemos en que con ese crescendo delirante, al final de esas elecciones se encuentra de frente con una especie de tribuna poblada por prácticamente todos los protagonistas de la peor de sus pesadillas, el 2001. Duhalde, Rodríguez Saa, Morales, etc etc etc. Y al mismo tiempo, cuando gira la cabeza, en lugar de ver a una bipolar huyendo, ve la reestatización de las AFJP, ve la AUH, Fútbol para todos. Ve a miles y miles de personas manifestándose por la Ley de Medios. Y viene el Bicentenario. Y cuando Clarín le dice que no vaya al centro, va, puff, a ver qué pasa. Y pasa 6 días extraordinarios, se encuentra con otros votantes porteños incrédulos ante tanta armonía. Y algo hace clic, algo comienza a resquebrajarse.

Hay una cosa que suele obviarse: los votantes son personas. Qué quiero decir con esta archiobviedad: que están sometidas a una serie de estímulos externos, de época, mediáticos, etc. Hay a veces corrientes más o menos subterráneas -que lo son exclusivamente por interés o (des)interés mediático- que incluso, cuando de golpe se visibilizan, suelen ser explicadas erróneamente.Un ejemplo es el de las elecciones del 2004 en España, que tuvieron lugar dos días después de los atentados de Atocha. Siempre se dice que los atentados cambiaron el resultado de las elecciones; soslayándose siempre que en el 2003 hubo elecciones municipales en toda España y que en el total el PSOE sacó más votos que el PP. Por tanto, existía el precedente de apenas un año antes de que el PP no estaba arrasando; había perdido. Sin embargo, las encuestadoras se encerraron en que a priori era imposible que un Zapatero, recién llegado, le ganara al candidato de Aznar, supuestamente invencible. Los atentados lo taparon todo, pero lo cierto es que, un año antes, en unas elecciones en todo el territorio, el PSOE le había ganado al PP. Así que las encuestadoras la pifiaron ¿Atocha? puff, en parte, pero había una corriente subterránea de hartazgo que eclosionó.

Y me parece que estamos en una situación parecida. Creo que todos conocemos a alguien que votó a Macri en el 2007 y que no lo va a volver a votar. Creo que el nivel real del macrismo en capital está más cerca del 31% que sacó Micchetti en el 2009 que del 42% que le dan algunas consultoras. Creo que éstas, al publicar sus resultados -tan dispersos entre una y otra, pero coincidiendo en que Macri TIENE  que ser primero- hacen que muchos votantes de Filmus no digan que lo van a votar. Y no sólo eso; además, muchos de ellos insultaban a Cristina hasta que un día cayeron. Y eso tampoco es tan fácil de reconocer.

Pensemos en el votante porteño. Pensemos, que, según la consultora que sea, Cristina oscila entre el 38 y el 50% de intención de voto en capital. ¿Por qué una persona normal va a hacer la cuenta siguiente que es (poniendo la voz engolada), "no, yo quiero equilibrio de poderes, entonces voto a Macri en Capital y a Cristina en Nación"? ¿Vos lo harías? A mi me parece que no es tan así. Me parece que la gran mayoría de los potenciales votantes de Cristina van a votar a Filmus. La gente, por más porteños que sean, no está tan loca.

Suele decirse que el votante de capital es raro. Pero la verdad, es que, siendo el que estuvo a lo largo de décadas más expuesto a la locura clarinesca, es normal que su comportamiento electoral fuera errático.

No sé, estas reflexiones por ahi conducen a una conclusión completamente equivocada, y por ahi Macri el domingo saca el 42%. Pero no quería dejar de contar las cosas que a mí se me pasan por la cabeza, las cosas que veo. La verdad es que creo que la campaña fue lo mejor que pudo hacerse; lo que sea, ya está determinado por esas corrientes de las que hablaba arriba. No creo que hubiera podido hacerse otra cosa mucho mejor. Porque de lo que no somos tal vez conscientes es que llevamos en campaña desde hace años, y que, si el domingo o el 31 se gana, será por lo que trabajamos todos estos años, y sobre todo, por lo que hizo Cristina estos años que nos hizo tener esperanzas, salir a la calle, unirnos, ser felices, creer más que nunca. Y convencer a muchos, recuperar a muchos otros, amigos, familiares. Despertarlos. No creo que eso fuera en vano, por más que Batista y River se empeñen en ponernos dificultades.

Bueno, volvamos a lo científico. hay un 20% del que no sabemos qué va a votar el domingo.

Y yo creo que la mayoría serán nuestros.

RH

martes, 5 de julio de 2011

DANIEL Y CARLOS son bienvenidos

Hace unos días estábamos, la verdá, un poco bajoneados con los números y nos comíamos (ya se que vos no, digo casi todo el resto conmigo incluido) la opereta PRO de que vamos tan tan arriba que no debatimos, no contestamos nada, no gobernamos, (bah hacemos lo de siempre: nada). Pero las cosas parece que empezaron a cambiar.

Todavía no hay un real clima de campaña, pero algunas burbujas van subiendo por las paredes de la olla. J. Aurelio (consultora Aresco) decía ayer que la campaña “colorida” de Macri no estaba dando el resultado esperado. El Jefe de Gobierno estaría estancado, como constipado electoralmente. Y posiblemente –esto hay que medirlo, claro está- en declive.

Por otra parte, Aurelio decía también (aclaro que es insospechable de simpatías con la fórmula K para la Ciudad de BA) que la fórmula que encabeza Filmus había sumado unos 7 puntos en los últimos días. Uno dice ¿el efecto Cristina?, ¿salió sonriendo en una foto? No se, la cuestión es que las preferencias se van polarizando en los dos proyectos que disputan de verdad (esto ya lo dije antes). Desaparece Pino (y el Gobierno no hace nada para parar el desmonte), y desde ya el resto que no pasa del 3% en el mejor de los casos.

Está claro que la elección comienza el 10 y termina el 31, y la campaña también. Mucha gente se plantea la elección en dos vueltas y todo es parte del asunto. Primero votan según su preferencia –y de paso muchos meten los legisladores que creen deben estar- y luego pasan a votar según sus intereses más caros. Otros, desde ya, viven caídos del catre y van a votar porque es obligatorio o porque va el vecino.

Es posible ganar la Ciudad (no recuperarla, porque el Proyecto Nacional que venimos defendiendo nunca gobernó Buenos Aires). Tenemos que pasar la primera vuelta con la menor distancia posible (entre 3 y 5 puntos estaría bien) y luego, salir a buscar los votos de los candidatos que se cayeron. La segunda vuelta es otra elección y tiene otra lógica. Pero nosotros, todavía estamos acá y hay un montón de gente que uno conoce para ir a conversar (¿qué seguís leyendo? ¡andá ya y trae ese voto!).

Edelmiro F.

martes, 21 de junio de 2011

AHORA CON CRISTINA, MÁS QUE NUNCA, UNA CIUDAD PARA TODOS!

SINO QUERÉS ESTO


¡TRABAJÁ PARA ESTO!
POR VOS, POR CRISTINA, POR TODOS. ¡QUEDAN 20 DÍAS! A CAMINAR LOS BARRIOS, A LLENAR LA CIUDAD DE CARTELES, A CONVENCER A LOS QUE AÚN DUDAN. ¡UNA CIUDAD PARA TODOS!

miércoles, 19 de enero de 2011

CANDIDATOS Y PROYECTO

¿Filmus, Boudou, Tomada? …parece ser el gran dilema del kirchnerismo capitalino. Algunos dicen que Filmus es un “pecho frío”, otros recelan de los antecedentes neoliberales de Boudou y otros más sostienen que a Tomada no lo conoce ni la madre.



La verdad es que así no vamos a ningún lado. Filmus fue el impulsor de la Ley de Educación que terminó con el desbarajuste de la era menemista, sirve de marco para la jerarquización de la tarea docente y garantiza el derecho a la educación. Y es un tema, tiene otros. Boudou no sólo dio vuelta el ANSES, sino que es un Ministro de Economía exitoso que viene de colocar bonos de deuda defoltiados en manos de fulanos imposibles. Tomada está haciendo el aguante desde el vamos, asegurando cada puesto de trabajo en blanco y balanceando permanentemente con los empresarios y la CGT. Así que ninguno merece el bardeo.

Pero veamos un poco más allá… Los porteños tenemos ante nosotros una elección importante a Jefe de Gobierno posiblemente en julio, de cumplirse los plazos establecidos desde la Estatuyente. Se registra, como ilustra el compañero tandilense Sentis, un descenso en la imagen de Mauricio Macri. Es posible que la pérdida sea igual o levemente menor si vamos a la opinión de los votantes para la Ciudad.

Es interesante señalar que, la supuesta baja, no se da por el clásico “desgaste”-eufemismo que no explica nada y da cualidades especiales al simple paso del tiempo- sino por una mala gestión. Es común escuchar a tacheros hablar mal del gobierno de la Ciudad, quejarse de las estrafalarias bicisendas, de los baches y las dificultades crecientes para quien labura en la calle. Tomémoslo como dato y punto.

Por lo menos, existe un sector del electorado que optó por el PRO en las últimas elecciones que ahora está descontento y pensando en cambiar su voto. Esto y la consolidación del espacio propio, habla a las claras de la posibilidad de un triunfo kirchnerista en la Ciudad Autónoma.

El dilema es este y qué se le va a proponer a la ciudadanía (que, por ser finos, es un tanto “especial”). ¿Les vamos a hablar del Proyecto Nacional, como si eso sólo les contagiara el entusiasmo? ¿Les vamos a hacer la larga lista de logros desde el 2003 para acá? ¿Los vamos a hacer sentir responsables de haber sido opositores? o por el contrario ¿les vamos a chupar las medias diciéndoles que acá vamos a cambiar y ser menos facciosos, autoritarios, y todo eso que ellos temen?

No, aunque algunas de esas cosas haya que decir. Les tenemos que traer propuestas para la Ciudad sobre desarrollo, otra visión de la cultura, industrias que puedan localizarse en el área atendiendo el cuidado del medio ambiente, la recuperación del espacio público para todos, la recuperación de la ribera, una nueva dimensión de los derechos a la salud, la educación y la vivienda. Una propuesta que profundice un modelo de desarrollo con inclusión social, superávit fiscal y apertura hacia las provincias y la región. Eso será estar “a tono con el Proyecto Nacional”.

Por supuesto, las candidaturas también son importantes.

Edelmiro F.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Hablando de cómo venimos en la Autónoma...

Hace unos días, la consultora Equis dió a conocer un sondeo de opinión realizado entre el 29 de noviembre y el 4 de diciembre en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sobre una muestra de 600 casos encuestados. 

Sin perdernos en detalles técnicos (la noticia apareció en Noticias Urbanas del 13-12-10), el informe dice que la imágen positiva del Gobierno nacional supera el 47% (regular 31%; negativa 21,2% y sólo un 0,7% no sabe o no contesta). En el caso de la imágen del Gobierno de la Ciudad, el 35,6% de los porteños verían en forma positiva la gestión PRO (33,1% negativa; 29% regurar; no sabe/no contesta 2,3%).

Ya de lleno en las elecciones capitalinas en el nivel nacional, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner encabeza con un más que respetable (diríamos contundente) 54,7% de imágen positiva, seguida por Ricardo Alfonsín (42,4%), Pino Solanas (41,2%), Macri (30,6%), cerrando la tabla una pujante Elisa Carrió (17,5%). Advertimos: se trata del plano nacional y la percepción de la imágen (no del voto).

Hablando de votos, el actual Jefe de Gobierno en caso de ir por la reelección, ganaría con un escueto 30%, lo que abriría el escenario de una segunda vuelta. Teniendo en cuenta esa posibilidad, la consultora midió a tres dirigentes kirchneristas del distrito. Daniel Filmus es hoy por hoy el que mejor mide, con un 22,1%. Le sigue de cerca Amado Boudou (el Ministro de Economía de la Nación)  con el 21,4 % y cierra Tomada (Ministro de Trabajo de la Nación) con un 19,1%. En este contexto, Macri logra el 35,1 y Solanas el 14,4%. El porcentaje de indecisos es de un 10%.

La cuestión es que es muy pronto para aventurar números y hacer demasiadas conjeturas. El Jefe Macri aún no definió si irá o no por la Ciudad (dios mio) y tampoco está la fecha de la elección (se especulaba hasta hace poco con un adelantamiento, aunque ya no para marzo). 

La novedad está en el aglomerado kirchnerista, que es lo que nos importa. Estaba instalado ya Filmus con un armado K y progresista, venía el ministro Tomada con un perfil peronista interesante y también daba vueltas nuevamente Telerman, con un tibio apoyo de lo que queda del viejo y alicaído aparato del PJ de la Ciudad. Y de repente, ayer apareció con toda la decisión el ministro Boudou explicitando su candidatura, con el apoyo de la CGT en boca del mismo Moyano, las 62 Organizaciones y la corriente Sindical Peronista. Cartón lleno. 

Dije que no da para especular y no voy a hacerlo. Quiero si abrir este espacio para, cada tanto, traer noticias y pensar el tema electoral nuestro más sistematicamente, ya que no es un tema menor el intento que debemos hacer para poner en sintonía a nuestra Ciudad con el Proyecto Nacional y liberarla del neoliberalismo del PRO(ceso).

Alguno, no se si con maldad o con cautela, me decía que habría que ver cómo da un sondeo después de los hechos de Soldati y las tomas. Si bien sabemos que el Jefe de Gobierno sólo quería que el Gobierno Nacional usara la fuerza para reprimir y expulsar a los ocupantes, también puede ser cierto que la actitud xenófoba y de supuesta "mano dura" consolide votos y favores de un sector no despreciable de la población que se siente "representada" con semajante discurso. 

Aún así, lograr una segunda vuelta abre la posibilidad concreta de un triunfo en la altiva Buenos Aires. Deberemos dirimir con responsabilidad cuál será el candidato que mejor nos represente (a todo el arco kirchnerista, peronista y no peronista) y que mida bien en el resto de la población. Así estamos, y espero que el compañero RH -que maneja muy bien el tema encuestas- opine también. Nos vemos compañeros. 

Edelmiro F.